jueves, 26 de febrero de 2009

Transición frustrada

LuLú dijo:
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Ya se terminaron mis vacaciones, pero la verdad es que no me puedo quejar, vengo estirándola un poco así que es como si estuviera ahora en una suerte de transición entre la vida y la muerte o entre el cielo y el infierno. En realidad es entre las vacaciones y la vida real, que es más o menos lo mismo.

En el laburo no estoy haciendo absolutamente nada porque mi jefa no me deja. Si, tal cual, como leen, mi jefa no me deja porque se la pasa contándome todos los pormenores de su flamante viaje a Cuba. La verdad es que mucho no me interesa, pero como tengo menos ganas de laburar que de escucharla, está todo bien. Sigo usando todos los cachivaches hippones que adquirí en las vacaciones: colgantes varios, aros, pulseras, bolsos... no pegan ni con moco con los pantalones de vestir y los tacos altos, pero no me importa, es mi ultimo resabio de rebeldía hasta el año que viene. No me volví a poner el reloj por lo cual llego tarde a todos lados, pero tampoco es algo que me aflija mucho. Y la frutilla del postre es que mis viejos se fueron de vacaciones así que nadie me rompe las bolas en mi casa. Quedó mi hermano y el perro, pero gracias a Dios ya están bastante domesticados. Si, los dos.

Todo parecía andar sobre rieles, el destino final (el retorno a la rutina cotidiana) era inevitable, pero por lo menos el viaje venía teniendo su onda, hasta que en algún momento, todavía no entiendo cómo, mi cerebro me jugó una mala pasada y me cagó.

Conversación entre Hermano de LuLú, Amigo de hermano de LuLú que vamos a llamar Sr. N para hacerla más corta y quien suscribe (o sea LuLú).

LuLú (mientras preparaba la cena dirigiéndose a Sr. N): Te quedas a comer?
Sr. N: No, hoy no puedo, si me invitas vengo mañana
LuLú: Si dale, cuando quieras
Hermano de LuLu (dirigiéndose a Sr. N): Veni el Jueves que viene Srta. V (reciente nueva novia de mi querido hermanito, aun en período de prueba para determinar su aceptación por mi parte)
LuLú: Uyy si, dale! Venite que hago empanadas!
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(¿?)
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A ver, ¿se puede saber en qué mierda estaba pensando yo en ese momento? Porque no tiene explicación lógica alguna esto. Quien me manda a cocinar y encima empanadas, con el laburo que llevan, para cuatro personas, dos de las cuales comen como si se fueran a ir a la guerra y no fueran a volver a probar bocado en un año (pobrecitos! Siguen en edad de crecimiento los nenes). Encima le voy a cocinar a la nueva noviecita de mi hermano! Sigo sin entender en que estaba pensando, lo juro. Está en período de prueba, lo cual implica que ELLA tendría que esforzarse por caerme bien a MI y atenderme como si yo fuera una reina y ella mi súbdito a fin de que no le haga la vida imposible, no es al revés la cosa. ¿Estaría baboseándome con Gonzalo Heredia mientras me decían semejante atrocidad y yo accedía gustosa? La verdad es que no me acuerdo, pero la cosa es que ahora me voy a tener que poner a laburar como una boluda y voy a cagarme de calor con el horno, solamente por lo bocona que soy. Los tendría que haber enganchado para que me hagan un asado ellos a mi, maldición!!!!!!
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Me tengo que retirar porque me están llamando para condecorarme como “La reina de las boludas 2009”, después subo fotos quédense tranquilos.


domingo, 22 de febrero de 2009

Después no digan que no les avisé

LuLú dijo:
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Ayer como frutilla del postre de mis ansiadas vacaciones, que por cierto hoy se terminan: buuuuuuaaaaaaaaaa!!!!!!!!, me fui a la teatro a ver la nueva obra de Peña (¿qué raro viniendo de mi, no?). No se preocupen, no me voy a poner a hacer una critica teatral ni mucho menos (aunque lo podría hacer mejor que los pavos de Clarín o La Nación), primero porque no soy critica teatral y segundo porque no puedo ser muy objetiva con la cuestión, me encanta Peña así que también me gustó la obra, prefiero las que escribe él en realidad, pero de todos modos me gustó. El temita que me aqueja en este momento en si es otro, es algo que me llena de indignación y me genera unas ganas desesperadas de pegar un grito en medio de una sala de teatro repleta de gente, recontra re putear a muchos espectadores boludos, luego pedir disculpas a los actores y solicitarles amablemente que continúen con su trabajo.

Yo entiendo que algunos pasajes de una obra pueden resultar graciosos, que palabras como “concha”, “pija”, “orto” acompañadas de otras como “meter” y “chupar” cuando tenes 800 desconocidos a tu alrededor pueden causar nervios, incomodidad y risas, pero sinceramente, con una mano en el corazón o donde se la quieran meter, ¿es necesaria la carcajada extremadamente sonora e incluso el aplauso (¿?) que no permiten al resto de los espectadores compenetrarse en el dialogo de los actores y hasta ni siquiera poder escucharlo en algunas oportunidades?

¡Dejemos no joder! A mi también me causan gracia muchas cosas, y me río, pero no es necesario que todo el mundo a mi alrededor se entere de que algo tan común hoy en día como una puteada me acusó tanta gracia, ¿no se saben reír en silencio?

Más allá de que me parece una falta de respeto hacía los actores y el resto de los espectadores que están interesados en poder seguir el desarrollo de la obra, esas carcajadas desubicadas son algo tan molesto como escuchar el ruidito de los papeles de los caramelos que se están comiendo o el de los chicles con los que están haciendo globos hasta que exploten. ¿Me van a decir que no se pueden bancar una hora y media sin comer algo? ¡Somos grandes, che!

Si quieren hacer quilombo vayan a ver una obra de stand up, donde la participación del público a través de sus risas es necesaria, pero no una obra cerrada donde los actores NO interactúan con el público. ¿Tan difícil es distinguir una cosa de la otra?

No se sí se habrá notado, pero estoy indignada, porque no es la primera vez que me pasa, en realidad es algo que me hace salir puteando cada vez que voy al teatro, aunque la obra haya sido buenísima, porque siempre hay unos cuantos imbéciles de estos en la sala. Así que ya saben, si alguna vez van conmigo al teatro, están sentados a mi lado, en el escenario hay un puto lindo en pelotas, puteando, eso les causa gracia y se quieren reír, háganlo, ¿cómo no?, pero en silencio, porque de otro modo van a recibir un doloroso golpe de mi parte, en su cara o en sus entrañas, que les saque las ganas de expresar su divertimento en forma de carcajada sonora por el resto del campeonato. Ahhh me olvidaba, lo mismo ocurrirá si osan pelar un caramelo, abrir un chocolate o un paquete de galletitas. He dicho.

jueves, 19 de febrero de 2009

Resumiendo

LuLú dijo:

* Volviiiiiiií, aunque ya me fui de nuevo así que no esperen gran cosa. Me bajé del micro que me trajo de Bariloche y me subí a otro que me condujo a Rosario, así que se imaginarán que las dueñas del presente blog no van a poder postear nada porque están ocupadísimas, sacándole mano a todo el mundo, tomando mate y sol a la orilla del río.


* Bariloche es hermoso, lastima que fui con expectativas de “Bariloche viaje de egresados: sexo, drogas y Rock & Roll descontrolados” y me encontré con “Bariloche: Centro de jubilados de Pami” Me quería matar, pero igual la pasé muy bien. No hubo aventuras como las mendocinas pero afortunadamente nos hicimos amigas de un barman que alegró mis noches a fuerza de maravillosos Cubas Libres y Gin Tonics


* Ayer hubo cena blogger (lo siento Juli, tenía que decirlo así) y conocí a YZ, a V y a Diego, grossos los tres, bueno y Juli, que también es una grossa, pero ya la conocía.


* Ni en pedo voy a leer los 800 posts que tengo atrasados, perdón pero no pienso pasar mis últimos días de vacaciones adelante de una computadora, ya me iré poniendo al día.


* Ahhh el libro del Japonés ese, es lo más de lo más, altamente recomendable!


* Llegó Juli, así que adiósssssssss

martes, 17 de febrero de 2009

Pompitas

Ayer, mientras viajaba en colectivo, un limpiavidrios de una esquina porteña, me dibujó un corazón de jabón en mi ventanilla... Y no me digan que simplemente las palabras corazón y jabón juntas, no los derrite de ternura...

jueves, 12 de febrero de 2009

La caída

Desde ya les digo que caiga en el olvido cualquier resabio del post anterior en que hablaba de adultez y bla bla bla.

Ayer estaba en mi casa con Havaianas y decidí salir a comprar alimento suelto para mi perro.

Bajo en el ascensor, camino mi palier, salgo del edificio y a mitad de cuadra, noto que siento una fuerte incomodidad en mis extremidades inferiores...
Me pregunto:

-¿Que será?

Me respondo:

-No boluda no puede ser. Nooooo dejate de joder Juli, no, no puede ser eso

-Dale, por las dudas mirá.

-No, me da miedo, no quiero mirar.

-Si, dale mirá.

-No.

-Si.

-No!

-Si!.

-Bueno, miro...

Y ahí estaban, acusándome, convirtiéndome en la vieja de la que todos se ríen. Mostrando impunemente que soy una desequilibrada. Dejando expuesto que perdí la línea de la cordura. Tornándome ridícula. Provocando risitas de las adolescentes felices, bellas y simétricas. Volviendo hacia mi las miradas de los transeúntes distraídos...

Una ojota blanca y una negra, y la izquierda en el pie derecho y la derecha en el pie izquierdo.


Alguien que me sacrifique.