El viernes estaba escuchando Tarde Negra, y llamó un flaco para hacerle una profunda consulta al Coco Sily, quien preside La cátedra del macho los viernes en dicho programa radial. La consulta era la siguiente: “Cada vez que salgo con una mina me comporto como un caballero, la invito a tomar algo o a cenar, pago yo, la paso a buscar por la casa, la llevo, pero aunque les dejo bien en claro que no quiero compromisos, que solo pretendo que la pasemos bien esa noche y nada más, se me enamoran y quieren que nos pongamos de novios. Qué tengo que hacer para que entiendan que solo quiero garchar y no quiero ponerme de novio sin ser un forro con ellas?”
La verdad es que cuando el Coco iba a dar su respuesta, llegué a mi destino y no pude seguir escuchando, pero no puede evitar hacer una reflexión sobre esta cuestión, que me llevó a concluir en lo siguiente: Den señales claras la puta madre!!!!!!!
Habiendo tanto boludo dando vueltas, por lo menos en los ámbitos donde yo me muevo, cuando una se cruza con algún espécimen que se aleja del proceder típico del boludo, aunque una no esté buscando un novio, es inevitable, se engancha. Me animo a decir que a todas nos gusta que nos traten bien, nos cuiden, nos mimen y nos hagan sentir mujeres y no un agujero con patas, y ante la nueva tendencia de “garchemos hoy y mañana si te he visto no me acuerdo”, cuando aparece uno que actúa diferente, ni en pedo lo queremos dejar escapar!
A ver si nos entendemos, si solo quieren un polvo de una noche y nada más, entonces:
- NO me insistas para que me quede a dormir,
- NO me llames para ver si llegue bien,
- NO me mandes un mensaje al otro día para decirme que la pasaste barbaro y que estaría bueno que se repita,
- NO me cocines,
- y en la medida de lo posible NO me abraces.
El sexo casual, es simplemente un encuentro entre dos personas con ganas de saciar sus apetitos sexuales, que puede llegar a ser mejor o peor según la química que haya entre las partes, pero que quede claro: no es romántico! No a lugar a cualquier actitud que se asemeje a una mínima demostración de afecto en un encuentro casual señores, y sino, después no se quejen sí una se confunde y mal interpreta sus intenciones.
Las mujeres a veces también queremos encuentros casuales y después si te he visto no me acuerdo, pero a veces no. A veces nos bancamos los encuentros casuales porque es lo único que hay, pero eso no quiere decir que sea lo que preferimos. A veces ni siquiera sabemos que mierda queremos, pero cuando aparece alguien que nos gusta y nos hace sentir bien, queremos que se quede cerca.
Por todo esto, para evitar confusiones, malos entendidos, enojos perfectamente evitables y desilusiones varias, den señales claras chicos. Sí quieren andar a la moda y andan alzando la bandera del “no compromisos”, pero a veces necesitan cariño también, como cualquier ser humano, y no sentirse un consolador con patas, lo lamento, pero háganse cargo de las decisiones que toman y sino no se quejen de nuestras confusiones después.